Política de devoluciones
Última actualización: 5 de octubre de 2026.
La regla es simple: si la web no te gusta, no te la quedas y te devolvemos el dinero. Esta política desarrolla esa regla para cada momento del proceso. Responsable: Likearocket Marketing Digital S.L. (marca Entrelanzados).
Antes de aprobar el diseño: 0 €
Hasta que apruebas una propuesta no pagas nada: contarnos tu negocio, confirmar tu correo, ver las dos o tres propuestas, pedir una ronda de redirección o decirnos que no, no tiene coste. No hay depósito ni reserva que devolver.
Aprobado el diseño y pagado
Los 599 € se pagan de una vez, al aprobar el diseño. Con ese pago arranca la producción: tu web se publica al día siguiente y a partir de ahí tienes 14 días de soporte en los que corregimos errores y hacemos ajustes razonables sin coste. Una vez aprobado el diseño y pagado, el importe no se devuelve por simple cambio de opinión (el trabajo ya está en marcha), pero si algo no cumple lo acordado, lo arreglamos o lo compensamos: escríbenos y lo valoramos caso a caso.
Si nosotros no cumplimos el plazo
Si no entregamos en los 14 días desde que apruebas el diseño por causa nuestra, te devolvemos el importe íntegro y seguimos trabajando sin coste hasta entregar tu web.
Renovación del hosting
La renovación anual (190 €/año) se avisa siempre antes de cobrarse. Si te arrepientes, puedes pedir el reembolso íntegro durante los 14 días siguientes al cobro de la renovación; en ese caso te entregamos el código y los accesos para que migres la web donde quieras, y te ayudamos a hacerlo.
Cómo pedir una devolución
Escríbenos a [email protected] desde el email con el que contrataste. No hace falta justificar nada. Confirmamos la solicitud en un máximo de 24 horas laborables.
Cómo y cuándo se reembolsa
Devolvemos siempre por el mismo medio de pago que usaste (a través de Stripe). Nosotros iniciamos la devolución de inmediato; tu banco puede tardar entre 5 y 10 días hábiles en reflejarla.
Tus derechos legales
Esta política es una garantía comercial voluntaria y no limita los derechos que la ley te reconozca como consumidor, incluido el régimen de desistimiento descrito en las condiciones de contratación.